Rescate

Durante el resto de la velada, las intenciones del productor Liu y Lin Yun fueron más que evidentes; se turnaron para ofrecerle brindis a Ning Hua. Aunque Chu Yan intervino para bloquear un par de tragos, la tolerancia de Ning Hua al alcohol era verdaderamente nefasta. No tardó en emborracharse, mientras los demás actores secundarios hundían la cabeza en sus platos, fingiendo ignorancia.

Chu Yan aprovechó un momento oportuno para pedirles a Yu Bing y a Xiao Qiao que se retiraran primero; después de todo, un ambiente así resultaba bastante peligroso para dos chicas.

—P-Pero hermano Chu, ¿qué pasará con el hermano Ning? —preguntó Xiao Qiao con preocupación. Ella también había notado las sucias intenciones del productor Liu, e incluso había ayudado a Ning Hua a esquivar un par de copas, por lo que ahora sus mejillas lucían un tono carmesí a causa de la ligera embriaguez.

Chu Yan frunció el ceño. —Pensaré en algo para sacar a Ning Hua de aquí en un rato. —Hizo una pausa antes de añadir—: Vuelvan al hotel tú y Yu Bing; si surge algún problema, te llamaré de inmediato.

—E-Está bien.

Chu Yan la miró y, con un tono inusualmente serio, le aseguró:

—Tranquila, te prometo que llevaré a Ning Hua al hotel a salvo.

Al recibir su promesa, Xiao Qiao logró apaciguar un poco su inquietud y se marchó al hotel junto con Yu Bing.

Para cuando Chu Yan regresó al salón privado, Ning Hua ya tenía los ojos a medio cerrar; era evidente que la borrachera le había nublado la consciencia.

—Oye, Chu Yan, ¿y las dos asistentes? —preguntó Zhao Xu al notar su ausencia.

—Las chicas estaban cansadas, así que les dije que se adelantaran —respondió Chu Yan, con el semblante inmutable.

De repente, Ning Hua, quien yacía desparramado sobre la mesa, se puso de pie e intentó caminar hacia la puerta. Lin Yun y el productor Liu le cerraron el paso al instante.

—Ning Hua, ¿adónde vas? ¡Todavía no terminamos de beber! —exclamó Lin Yun. Lo agarró del brazo, dispuesta a impedir su huida.

—V-Voy al baño.

El cuerpo de Ning Hua parecía de gelatina; ni siquiera lograba mantenerse erguido. Con los párpados caídos y arrastrando las palabras, su estado de ebriedad era deplorable.

—¿Tienes que ir al baño? ¿Y si te caes por ir solo? —Al escuchar esto, Lin Yun giró la cabeza para intercambiar una mirada sigilosa con el productor Liu—. Mejor que el productor Liu te acompañe, él conoce bien el lugar.

El productor Liu se levantó de un salto y se acercó para sostener la mano de Ning Hua. Esbozó una sonrisa sumamente pervertida. —Ning Hua, yo te llevo al baño.

—Veo que el productor Liu también bebió un poco y debe estar algo pasado de copas. Mejor yo acompaño a Ning Hua.

Chu Yan entrecerró los ojos y sonrió con frialdad. Se levantó, se colocó junto a Ning Hua y cruzó miradas con el productor.

—Chu Yan, ¿por qué tanta cortesía con el productor Liu? —Lin Yun se dirigió a él y lo agarró del brazo—. Mejor siéntate y quédate charlando con Zhao Xu y conmigo.

Chu Yan le dedicó una mirada de soslayo. —No hace falta, no tenemos nada de qué hablar —replicó con un tono gélido.

—Me parece que sigues siendo demasiado reservado con nosotros, Chu Yan —intervino Zhao Xu de pronto. Lo miró con una sonrisa y lo sujetó de la otra mano—. Con mayor razón deberías sentarte a charlar.

Aprovechando la oportunidad, el productor Liu arrastró a Ning Hua hacia la salida.

—Chu Yan, quédate y disfruta de una buena charla con Lin Yun y Zhao Xu —se despidió entre risas mientras caminaba.

Chu Yan estrechó la mirada y trató de sacudirse el agarre de ambos, pero, para su sorpresa, los dos incrementaron la fuerza de su sujeción, ¡negándose a dejarlo ir!

—¿Qué pretenden ustedes dos?

Chu Yan se despojó de su fachada habitual y clavó una mirada glacial en Lin Yun y Zhao Xu.

Lejos de inmutarse, Lin Yun le dedicó una sonrisa.

—Chu Yan, estas son las reglas de la industria. A ti no te afecta porque tienes el respaldo de la familia Xiao, pero la situación de Ning Hua es distinta, así que te sugiero que no te metas donde no te llaman.

—Xiao Yan, solo tienes que hacer lo mismo que ellos y fingir que no sabes nada. —Zhao Xu alzó el mentón hacia los actores de poca monta sentados enfrente, quienes no se atrevían ni a levantar la vista, y añadió su propio consejo entre risas.

—¿Reglas de la industria?

Chu Yan giró el rostro y se topó con la expresión hipócrita de Zhao Xu. Una oleada de repulsión lo invadió. Soltó una carcajada cargada de sarcasmo; su mirada se heló al instante.

—¡Pues entonces resulta que me apetece romper esa regla!

El repentino estallido de imponencia por parte de Chu Yan dejó pasmados a Zhao Xu y a Lin Yun. Chu Yan aprovechó su estupor para liberar sus brazos de un tirón, dio media vuelta y salió del salón, regalándoles tan solo una mirada rebosante de desprecio.

El productor Liu se dirigía hacia la salida del restaurante arrastrando al ebrio Ning Hua. Con una mano aferrada a su cintura, esbozó una sonrisa libidinosa.

—Ven, Ning Hua, mira lo borracho que estás. Te llevaré de vuelta al hotel.

—No. —Ning Hua sacudió la cabeza e intentó caminar tambaleándose en dirección contraria—. N-No quiero ir al hotel, necesito ir al baño…

—Primero te llevo al hotel y luego vas al baño. —El productor Liu aprovechó para pellizcarle la carne suave de la cintura y soltó una risa asquerosa—. Después iremos al baño juntos.

—Y t-tú, ¿quién eres? ¡Eres tan feo, suéltame!

Ning Hua giró la cabeza. Se quedó plantado en su sitio, balanceándose, pero rehusándose a avanzar un centímetro más. Incluso le empujó la cara al productor Liu con fuerza, denotando un profundo asco.

Al producto Liu no le importó. Sonrió con morbosidad y lo jaló con mayor brusquedad.

—Je, je, después de esta noche sabrás muy bien quién soy…

—¡S-Suéltame! ¿Dónde está Xiao Qiao? ¡Quiero ver a Xiao Qiao! ¡¿Dónde está Xiao Qiao?! —El intoxicado Ning Hua por fin presintió el peligro; comenzó a retorcerse con desesperación, forcejeando con uñas y dientes.

—Tu asistentita ya se fue al hotel; si vienes conmigo, podrás verla allá.

—¡Suéltame, quiero ver a Xiao Qiao! ¡Cierto, y a Chu Yan! ¡¿Dónde está Chu Yan?! ¡Tráeme a Chu Yan!

—¡Cierra tu puta boca!

Tras recibir varias patadas seguidas, el productor Liu hizo una mueca de dolor. Harto de la resistencia, levantó la mano para soltarle una bofetada a Ning Hua y obligarlo a callarse.

—¿Qué está haciendo, productor Liu?

Justo en el instante en que la palma del productor estaba a punto de impactar, la voz fría y desapasionada de Chu Yan resonó en el aire.

Liu detuvo su movimiento en seco. Al ver a Chu Yan acercarse a paso pausado, sus ojos se movieron con nerviosismo, retiró la mano de inmediato y emitió un par de risas secas.

—Chu Yan, ¿qué haces aquí afuera?

Al acercarse, Chu Yan presenció al forcejeante Ning Hua y el rostro contorsionado del productor Liu. Las comisuras de sus labios se curvaron levemente hacia arriba, pero su mirada era tan gélida como una ventisca.

Ver a Ning Hua en ese estado le hizo recordar cómo él mismo había enfrentado situaciones similares en sus primeros días en la industria del entretenimiento; si no hubiera corrido con la suerte de caerle en gracia a un pez gordo, probablemente él ya habría…

—¿No iba a acompañar a Ning Hua al baño? —Chu Yan soltó una carcajada suave; la temperatura en sus ojos descendió drásticamente—. No parece que vaya en dirección a los baños, ¿o sí?

El productor Liu maldijo mentalmente la inutilidad de Lin Yun y Zhao Xu antes de esbozar una sonrisa. —Como Ning Hua se emborrachó y se puso impertinente, pensaba llevarlo primero al hotel. Chu Yan, ¿por qué no regresas al salón y sigues comiendo barbacoa con Lin Yun y los demás? En un rato vuelvo para pagar la cuenta.

Chu Yan avanzó con lentitud y tomó a Ning Hua por el brazo.

—¿Cómo podría molestar al productor Liu con semejante tarea? Usted es el anfitrión de la noche, no puede abandonar su propia mesa. Yo justo estaba a punto de retirarme; mejor déjeme llevar a Ning Hua a casa.

Al darse cuenta de que Chu Yan estaba resuelto a arruinarle los planes hasta el final, la expresión del productor Liu se torció. Soltó una risa bastante forzada.

—Chu Yan, este asunto no te incumbe. ¿Qué tal si finges que no viste nada?

Chu Yan sonrió.

—Me resulta muy difícil fingir que no vi lo que está frente a mis ojos.

El productor Liu fue incapaz de comprender su terquedad y arrugó la frente.

—Chu Yan, ¿qué necesidad tienes de buscarte problemas tú solo?

—Productor Liu, fíjese bien en sus palabras, ¿cómo puede llamarle a esto «buscarme problemas»? —Chu Yan parpadeó. Sin soltar el brazo de Ning Hua, curvó las comisuras de los labios—. Solo le estoy haciendo el favor de llevar a Ning Hua al hotel; no hace falta tanta cortesía conmigo. La hermana Lin y el hermano Zhao todavía lo esperan en el salón, será mejor que regrese con ellos de una vez.

Dicho esto, Chu Yan arrastró a Ning Hua hacia su lado con firmeza. Al verlo, Ning Hua dejó de resistirse mágicamente y se paró detrás de él con una inusual docilidad.

—Chu Yan, tú lo haces a propó…

—Ah, por cierto, casi lo olvido. —Chu Yan lo interrumpió de tajo y sonrió con suavidad—. Acabo de grabar un video de todo esto. Le sugiero que abandone sus sucias jugarretas; de lo contrario, no tendré ningún reparo en subirlo a internet.

Sin molestarse en esperar la reacción del productor Liu, Chu Yan se llevó a Ning Hua hacia la calle. Allí, detuvo un taxi cualquiera y regresaron al hotel.

Para evitar malentendidos, Chu Yan le encargó a Xiao Qiao que acompañara a Ning Hua de vuelta a su habitación. Le dio un par de instrucciones y se dirigió a la suya. Se dio una ducha rápida para quitarse el hedor a alcohol de encima; para cuando se metió en la cama, ya daban las diez de la noche.

Maldición, olvidé llamar a Xiao Suian.

Al acordarse de aquel detalle, Chu Yan se incorporó de un salto y sacó su teléfono a toda prisa.

Tenía la costumbre de llamarlo casi todas las noches para darle un breve resumen de su jornada; hoy, a causa de aquel contratiempo, por poco lo olvidaba por completo.

Chu Yan abrió WeChat. Como era de esperarse, encontró un mensaje de Xiao Suian.

[¿Día ocupado?]

El significado implícito era claro: «¿Por qué no me has llamado todavía?»

Chu Yan le hizo una videollamada. A los pocos segundos, Xiao Suian contestó, y su apuesto e inexpresivo rostro apareció en la pantalla.

Xiao Suian lo examinó con la mirada.

—¿Tuviste un día de rodaje pesado? —inquirió con tono impasible—. Parece que terminaron algo tarde.

—No fue pesado, la verdad acabamos temprano. Simplemente me entretuve con unos asuntos… —Chu Yan se mordisqueó la punta de los dedos por inercia, meditando cómo explicarle lo sucedido.

—No te muerdas las manos, están sucias. —Xiao Suian miró sus dedos de soslayo y alzó ligeramente la barbilla—. Si no quieres decirlo, no tienes que hacerlo.

«…» Por alguna razón, aquellas palabras de Xiao Suian sonaron sumamente manipuladoras.

—El productor Liu le echó el ojo a uno de los actores del equipo e intentó propasarse con él esta noche. Tuve que intervenir y eso me quitó tiempo.

Un destello cruzó por los ojos de Xiao Suian antes de alzar la vista.

—No sabía que tuvieras un corazón tan caritativo.

—Tener un buen corazón es solo una de mis muchas virtudes, nada del otro mundo —presumió Chu Yan agitando la mano con una ceja enarcada.

Los labios de Xiao Suian se curvaron en una imperceptible sonrisa que desapareció en un parpadeo. —Debes estar exhausto. Ve a descansar temprano.

—De acuerdo. Buenas noches.

—Buenas noches.

Chu Yan se despidió con la mano y colgó. Tras preguntarle a Xiao Qiao por el estado de Ning Hua y confirmar que el joven ya estaba dormido, dejó el teléfono a un lado y por fin se entregó al sueño.

***

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