—Hermano Yan, tienes un llamado esta tarde para la sesión fotográfica de la portada de una revista; mañana y pasado mañana irás como invitado especial a un programa de variedades de ritmo lento sobre la vida cotidiana, y luego, en tres días, tienes una entrevista exclusiva…
Dentro de la furgoneta que avanzaba a velocidad constante por la autopista, una joven que vestía un overol de mezclilla se ajustó las gafas de montura negra y, mirando los llamados anotados en la aplicación de notas de su teléfono, los leyó con total seriedad.
Al escuchar esto, el hombre sentado en el asiento trasero levantó la mirada para ver a la chica y asintió levemente con la cabeza.
La pequeña asistente vio el rostro hermoso y refinado del hombre y sus mejillas se sonrojaron al instante. Al notar que él bajaba la cabeza para mirar con suma seriedad el libro que sostenía en sus manos, preguntó con cierta duda:
—Hermano Yan, ¿estás leyendo otra vez esa novela que te envió tu anti-fan?
—Mjm, los anti-fans se esforzaron mucho en escribirla, naturalmente no puedo desperdiciar su arduo trabajo.
Chu Yan respondió en voz baja y continuó leyendo el libro en sus manos titulado Joven Maestro Tang, no te metas, un nombre que con solo escucharlo hacía pensar en esas novelas poco convencionales de Mary Sue.
En realidad, este libro sí era una novela de Mary Sue, aunque difería un poco de las que se veían comúnmente en el mercado, ya que los dos protagonistas de esta historia eran hombres; el público general denominaba a este tipo de historias como literatura danmei.
La sinopsis de la historia en la contraportada del libro decía lo siguiente:
«Nacido en una familia divorciada, Xu Ling es fuerte, independiente y siempre está dispuesto a ayudar a los demás. Ante su origen humilde, nunca se compadece de sí mismo y cree firmemente que puede cambiarlo todo. Hasta que un día, Xu Ling, quien pensaba que pasaría el resto de su vida de manera pacífica y ordinaria, se topó accidentalmente en el bar donde trabajaba con Tang Jindong, un joven rico de segunda generación que estaba intimidando a un colega. Xu Ling dio un paso al frente de inmediato para defenderlo, y a partir de ese momento, su vida quedó entrelazada por completo con este Tang Jindong…».
En términos simples, el protagonista gong de la historia era un joven amo poderoso y adinerado que, desde la infancia, había sido un libertino que amaba la libertad; por su parte, el protagonista shou era una persona de condición familiar ordinaria, pero fuerte y valiente. Aunque poseía un rostro tan puro como un loto que emerge del agua, seguía yendo a trabajar al bar todos los días para costearse la vida, negándose a renunciar sin importar que se enfrentara al acoso de distintas personas a diario.
Hasta que un día, conoció al protagonista gong. El protagonista gong estaba intimidando a alguien, el protagonista shou dio un paso al frente para defender a esa persona, y a partir de entonces, ambos se convirtieron en enemigos que peleaban cada vez que se veían. El protagonista gong, a quien nadie le había contestado jamás, experimentó una sensación de novedad sin precedentes, por lo que poco a poco se enamoró del protagonista shou y acudía al bar todos los días para molestarlo. Y, en el proceso de convivir a diario, el protagonista shou también descubrió que el corazón del protagonista gong, el cual aparentemente era de un dandi superficial, resultaba en realidad puro y suave, por lo que su propio corazón también se conmovió.
Y, por lo general, si este tipo de historias no contaran con un villano secundario, perderían gran parte de su encanto.
Así que, en este punto, aparecían varios y distintos villanos en el libro. Ya fueran los parientes excéntricos del protagonista shou, la arrogante madre del protagonista gong, o los personajes secundarios femeninos y masculinos que estaban enamorados en secreto de los dos protagonistas, naturalmente todos tenían que salir a causar problemas; desde luego, no podía faltar que sembraran la discordia en la relación de los protagonistas.
Por su parte, el protagonista gong y el protagonista shou en verdad eran fáciles de manipular, y después de pasar por malentendidos, reconciliaciones, más malentendidos y nuevas reconciliaciones una y otra vez, logrando así un romance profundo y tortuoso, finalmente entraban juntos al salón de bodas.
Y entre esos indispensables villanos secundarios del libro, «Chu Yan» era uno de ellos.
Así es, con el fin de difamar a Chu Yan, aquel anti-fan le había puesto deliberadamente el nombre de «Chu Yan» a uno de los villanos secundarios del libro, y el diseño del personaje era el de una estrellita de trigésima octava categoría a la que le gustaba seducir hombres.
Por supuesto, dado que «Chu Yan» era un villano secundario, su trama también tenía que ser atroz y trágica, pues solo así se podría satisfacer el deseo del anti-fan de atacar personalmente a Chu Yan.
«Chu Yan» provenía de una buena familia, pero su madre había muerto joven; su padre no solo se volvió a casar, sino que además trajo a casa a una hija ilegítima un año mayor que «Chu Yan». Desde tiempos inmemoriales se dice que, si hay una madrastra, habrá un padrastro; a partir de entonces, «Chu Yan» dejó de recibir la atención de su padre, por lo que aprendió a encontrar placer seduciendo hombres. Después de entrar accidentalmente a la industria del entretenimiento, se encaprichó con el protagonista gong y lo acosó sin descanso. Al protagonista gong, «Chu Yan» le parecía una monstruosidad; así que, para demostrarle lealtad al protagonista shou, manipuló todo en secreto para que «Chu Yan» se casara con el villano discapacitado de la historia, e incluso ideó un plan para que «Chu Yan» fuera humillado por extraños después del matrimonio.
A partir de ese momento, «Chu Yan» se depravó por completo, acostándose con cualquiera en todas partes y considerando al protagonista shou como una espina en su costado, atacándolo en todo momento. Al final, el protagonista gong arruinó su reputación; no solo fue expulsado de su casa cargando con la infamia, sino que el villano también lo detestó, y su final fue sufrir un accidente automovilístico en el que murió trágicamente en las calles.
Para encontrar todo tipo de maneras de insultarme, este anti-fan realmente se ha tomado muchísimas molestias.
Al regresar a casa e insistir en leer el libro entero hasta el final, Chu Yan no pudo evitar suspirar en su corazón al pensar esto.
A él mismo le gustaban los hombres, y ya había leído varias novelas danmei, pero esta novela era, definitivamente, la más atrapante que había leído hasta la fecha, a tal grado que le resultó imposible soltarla.
A pesar de que el villano secundario del libro era él mismo, eso seguía sin impedirle a Chu Yan disfrutar la lectura. Después de leer tantos libros con buena redacción y excelentes tramas, resultaba bastante interesante leer una de estas novelas de CEO Dominante de vez en cuando.
Finalmente, terminó de leer la novela. Chu Yan se estiró perezosamente, cerró el libro, lo dejó a un lado, se levantó para ir al baño a lavarse y prepararse; luego apagó la luz y se acostó en la cama para dormir.
A medida que la noche se hacía más profunda, bajo la tenue luz de la luna, el libro Joven Maestro Tang, no te metas que descansaba sobre la mesita de noche comenzó a moverse inexplicablemente sin que hubiera viento. Las páginas se pasaron rápidamente una a una, y luego, poco a poco, emitieron una luz azul fluorescente…
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